Formula 1

Colapinto no es el único: dos pilotos más suman sanciones en la parrilla de Austin

Además de Franco Colapinto, otros dos pilotos de Fórmula 1 recibirán penalizaciones en la grilla del GP de Estados Unidos. Repasamos el reglamento técnico y deportivo que explica estas decisiones.

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Marcas blancas de posición pintadas sobre el asfalto de un autódromo
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

La parrilla del Gran Premio de Estados Unidos en el Circuito de las Américas se definirá este fin de semana con más modificaciones de lo habitual. Franco Colapinto no será el único que partirá más atrás de lo que su clasificación indique: dos pilotos adicionales acumulan sanciones que alterarán el orden de largada en Austin.

En el reglamento deportivo de la FIA, las penalizaciones por cambios de componentes de la unidad de potencia son las más habituales. Cuando un equipo excede el número permitido de motores, turbinas, MGU-K o baterías por temporada, el piloto debe retroceder posiciones en la grilla. Este mecanismo busca equilibrar el desarrollo y el costo de las plantas impulsoras.

Colapinto ya había recibido una sanción previa por la sustitución de varios elementos del power unit en las últimas carreras. Ahora se suman a esa lista otros dos corredores que, por motivos técnicos similares o por infracciones durante los entrenamientos, perderán lugares. El detalle exacto de cada penalidad se confirma habitualmente tras la clasificación del sábado, pero los equipos ya anticipan los movimientos.

Desde el punto de vista técnico, el reglamento 2026 de la Fórmula 1 mantiene la filosofía de limitar el número de unidades de potencia por temporada, aunque con ajustes en la potencia y el componente eléctrico. Esto obliga a los fabricantes a ser más precisos en la gestión de fiabilidad, porque cada cambio extra se paga caro en la parrilla.

El Circuito de las Américas, con sus 5,5 kilómetros de longitud, sus 20 curvas y su desnivel característico, amplifica el impacto de largar desde atrás. Adelantar en Austin no es sencillo: la recta principal permite uso del DRS, pero el sector medio y el último sector requieren precisión aerodinámica y buena tracción. Por eso, cada posición perdida vale más que en otros trazados.

Históricamente, las sanciones por motor han definido resultados inesperados en el GP de Estados Unidos. Pilotos que clasificaron en Q3 terminaron largando desde el fondo y debieron remontar durante 56 vueltas. El dato técnico clave es que el COTA exige un compromiso entre carga aerodinámica y velocidad de recta, algo que se complica cuando se sale con tráfico delante.

Más allá de los nombres concretos, lo que importa es entender por qué la FIA aplica estas penalizaciones de manera sistemática. No se trata de capricho: es una herramienta para controlar el gasto de los equipos y preservar la competitividad a lo largo de la temporada. Cuando un fabricante se excede en el desarrollo de una especificación, el resto del pelotón recibe una compensación en forma de posiciones en pista.

Para el aficionado argentino, seguir la performance de Colapinto en estas condiciones será clave. Largando desde más atrás, el Williams deberá optimizar su estrategia de neumáticos y aprovechar cualquier incidente en el pelotón para recuperar terreno. El resto de los penalizados enfrentará la misma tarea: gestionar tráfico, conservar gomas y esperar que el safety car aparezca en el momento oportuno.

El fin de semana en Austin también servirá como banco de pruebas para los reglamentos que se avecinan. Con el cambio normativo de 2026 en el horizonte, cada decisión técnica tomada ahora repercute directamente en el desarrollo de los autos del futuro. Las sanciones de este tipo, aunque frustrantes para los equipos, forman parte de la ingeniería de la Fórmula 1 tal como la conocemos.

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