Fórmula 1

Colapinto, Sainz y Alonso: la mirada de los pilotos sobre el clásico Argentina-España

Franco Colapinto compartió pista con Carlos Sainz y Fernando Alonso, quienes se refirieron al cruce entre las selecciones argentinas y españolas. El rookie argentino cuenta cómo se vive el fútbol desde la Fórmula 1.

Publicado el 23 de julio de 2026, 14:00 hs

El cruce entre las selecciones de Argentina y España en la Copa Davis generó repercusiones que llegaron hasta el paddock de la Fórmula 1. Franco Colapinto, el único piloto argentino en la máxima categoría, se encontró en las últimas semanas con Carlos Sainz y Fernando Alonso, dos españoles con fuerte vínculo con el automovilismo y el deporte en general.

Según el propio Colapinto, tanto Sainz como Alonso hicieron referencia al partido de tenis por equipos que enfrentó a ambos países. El diálogo, que surgió de manera natural en el hospitality y en las reuniones técnicas, mostró el lado más fanático de los pilotos. El rosarino contó que la charla fue distendida pero con el clásico picante que genera cualquier enfrentamiento entre Argentina y España.

Desde el punto de vista técnico, el fin de semana de carrera no cambió: el enfoque siguió estando en el comportamiento del auto, la gestión de neumáticos y la estrategia aerodinámica. Sin embargo, el fútbol y el tenis siempre encuentran un hueco en las conversaciones de los pilotos. Colapinto, que creció viendo a Messi y al equipo nacional, no se quedó atrás y defendió con humor la camiseta albiceleste.

Carlos Sainz, conocido por su pasión por los deportes, remarcó la intensidad de la Davis y la calidad de ambos equipos. Fernando Alonso, con su experiencia y carácter directo, no dudó en bromear sobre la rivalidad, aunque siempre dentro del respeto que se tienen los pilotos de la grilla. Para Colapinto estas charlas sirven también para fortalecer lazos dentro de un ambiente altamente competitivo.

La Fórmula 1 es un laboratorio técnico que rara vez se detiene en temas externos, pero el deporte argentino genera un interés particular. Sainz padre e hijo han seguido la trayectoria de Colapinto desde sus karting y valoran el crecimiento del piloto nacional en Williams. Alonso, por su parte, representa esa veteranía que no solo se mide en vueltas rápidas sino también en cómo maneja la presión y la atención mediática.

Más allá del resultado del cruce tenístico, lo que quedó en claro es que el paddock de la F1 funciona como una pequeña comunidad internacional donde las rivalidades deportivas se viven con pasión pero sin agresividad. Colapinto aprovecha estos momentos para mostrarse natural, consciente de que representa a todo un país que sigue cada gran premio con la misma emoción con la que alienta en el Monumental o en el Maracaná.

En un año donde el rookie argentino está acumulando experiencia vuelta a vuelta, estos cruces culturales ayudan a humanizar la categoría. La ingeniería, el reglamento técnico de la FIA y la aerodinámica siguen siendo el centro, pero el deporte rey (y sus primos como el tenis) siguen siendo el pegamento social entre los pilotos.

Para el público argentino, ver que Colapinto comparte risas y debates con figuras como Alonso y Sainz genera orgullo. Demuestra que el pibe de Pilar no solo compite en pista sino que también se gana su lugar fuera de ella. Y en eso, la pasión por la celeste y blanca sigue siendo un idioma universal dentro del garaje.

← Volver al blog