Fórmula 1

Ferrari prueba en Madrid el primer F1 de 2026: qué cambia en el reglamento

La Scuderia rodó un monoplaza de nueva generación en el MadRing, el circuito que se incorporará al calendario de Fórmula 1 en 2026. Analizamos las modificaciones técnicas que ya se ven en pista y cómo impactarán en el espectáculo y el rendimiento.

Publicado el 11 de julio de 2026, 06:00 hs

Ferrari ya puso en pista el primer monoplaza que anticipa las regulaciones técnicas de la Fórmula 1 para 2026. El escenario elegido fue el MadRing, el nuevo circuito semipermanente que se construye en las afueras de Madrid y que debutará en el calendario ese mismo año. Las imágenes del SF-26 muleto rodando en España confirman que el cambio normativo más grande de la última década ya dejó de ser un PowerPoint y empezó a rodar de verdad.

El nuevo reglamento busca autos más livianos, más cortos, con mayor énfasis en la aerodinámica activa y un tren motriz que combinará un V6 turbo de combustión interna con una unidad eléctrica mucho más potente. Según los lineamientos de la FIA, el peso mínimo bajará alrededor de 30 kilos respecto de los actuales, la longitud total se recortará unos 20 centímetros y el ancho también se reducirá. El objetivo es mejorar la maniobrabilidad, facilitar los sobrepasos y reducir el consumo de combustible.

En el aspecto aerodinámico, la gran novedad es la introducción de un sistema de aerodinámica activa (AAS). Los alerones delantero y trasero podrán modificar su ángulo de ataque en dos modos: Z-mode (alta carga) para curvas rápidas y X-mode (baja resistencia) para las rectas. Esto reemplazará parcialmente al DRS actual, que desaparecerá. Ferrari probó precisamente estas superficies móviles en el muleto de Madrid, algo que se nota en las tomas de los pontones y en la forma del alerón trasero.

El tren motriz también sufre una revolución. La parte eléctrica pasará de 120 kW a 350 kW (casi 476 CV), lo que significa que casi la mitad de la potencia total del auto saldrá de la batería. El MGU-K será más potente y el MGU-H desaparecerá, simplificando el turbo. Esto obliga a los ingenieros a repensar completamente el packaging del motor y la refrigeración, algo que se traduce en pontones más compactos y una carrocería más estrecha, tendencias que ya se aprecian en las fotos del prototipo.

Desde el punto de vista del mercado y la ingeniería, el cambio 2026 responde a dos presiones simultáneas: la FIA y Liberty Media quieren un espectáculo más dinámico y accesible, mientras que los fabricantes (incluido Ferrari) buscan que la Fórmula 1 sea un banco de pruebas creíble para tecnologías que luego puedan migrar a los autos de calle. La mayor participación eléctrica es coherente con la electrificación que viven las gamas de calle de Maranello, aunque con la salvedad de que aquí se mantiene el V6 turbo como corazón sonoro del auto.

El MadRing, por su parte, fue diseñado pensando precisamente en estas nuevas regulaciones. Con una longitud aproximada de 5,5 km, combina zonas de alta velocidad con sectores técnicos y una larga recta donde se podrá evaluar el comportamiento del AAS en modo baja resistencia. El hecho de que Ferrari haya elegido este trazado para los primeros shakedowns habla de la estrecha colaboración entre la Scuderia, la organizadora del GP de Madrid y la FIA para afinar el reglamento antes de que se congelen las especificaciones definitivas.

Todavía falta mucho para ver los autos definitivos. Estos prototipos que ruedan ahora son “mule cars” con chasis y componentes de 2025 modificados, pero sirven para validar conceptos aerodinámicos, comportamiento de los neumáticos (que también serán más estrechos) y, sobre todo, la integración entre el motor de combustión y la parte eléctrica de nueva generación. Los equipos todavía tienen margen para ajustar detalles, pero la dirección ya está marcada: autos más ágiles, carreras más cerradas y un espectáculo que intente recuperar la esencia de los monoplazas de los 90 sin perder la tecnología actual.

Para el aficionado argentino que sigue la Fórmula 1, este primer vistazo al 2026 es una buena noticia. Menos downforce “sucia”, más capacidad de seguir al auto de adelante y un sonido que, aunque cambiará, promete seguir siendo emocionante. Veremos cómo se traduce todo esto cuando en 2026 los 10 equipos salgan a clasificar en el mismo MadRing con los autos definitivos. Por ahora, Ferrari ya dio el primer golpe de efecto: el futuro ya rueda.

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