FIA avala las obras en el Autódromo de Buenos Aires para el regreso de la Fórmula 1
El presidente de la Federación Internacional del Automóvil dio su respaldo a las mejoras que se realizan en el circuito porteño, un paso clave para que la máxima categoría vuelva a correr en la Ciudad de Buenos Aires.
El aval del presidente de la FIA a las obras que se ejecutan en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez representa un avance concreto hacia el posible regreso de la Fórmula 1 a la Ciudad de Buenos Aires. Mohamed Ben Sulayem, máxima autoridad del organismo rector del automovilismo mundial, recorrió las instalaciones y expresó su apoyo a las modificaciones que se llevan adelante para adaptar el circuito a los estándares actuales de la categoría.
Desde el punto de vista técnico, el desafío es significativo. Los autos de Fórmula 1 actuales generan cargas aerodinámicas y velocidades que exigen pianos, escapatorias y barreras de contención actualizadas. El reglamento técnico vigente, que prioriza la cercanía entre autos y el espectáculo, también impone requisitos específicos de seguridad y de diseño de pista que el Autódromo debe cumplir para recibir un evento de esta magnitud.
El circuito porteño tiene una historia rica con la categoría. Fue sede del Gran Premio de Argentina en varias oportunidades, con figuras locales como Carlos Reutemann como gran atractivo para el público. Sin embargo, las últimas visitas datan de hace más de dos décadas y, desde entonces, tanto el parque automotor como las normativas de la FIA evolucionaron notablemente. Las obras actuales buscan precisamente cerrar esa brecha, incorporando las soluciones que se aplican en otros trazados que han regresado al calendario.
En términos de mercado, un eventual regreso de la Fórmula 1 a Buenos Aires tendría un impacto importante para el automovilismo argentino. La pasión local por el deporte motor es enorme, como lo demuestra el seguimiento masivo del Turismo Carretera, el TC2000 o el Turismo Nacional. Una carrera de F1 podría actuar como catalizador para mejorar la infraestructura deportiva del país y atraer inversión en tecnología y seguridad vial, temas que van más allá de un fin de semana de competencia.
Desde el aspecto aerodinámico, uno de los puntos más sensibles es la curva 1 y el sector del lago, donde se evalúan cambios en el peralte y en las zonas de frenado. La FIA evalúa con lupa el radio de las curvas, la anchura de la pista y la calidad del asfalto, elementos que influyen directamente en el comportamiento de los neumáticos y en la estrategia de carrera. El DRS también requiere zonas de activación seguras, algo que se está estudiando en detalle en las reformas.
Ben Sulayem destacó la voluntad de las autoridades locales y el compromiso de los distintos actores involucrados. Este respaldo no garantiza de inmediato la inclusión en el calendario, pero sí es un paso obligatorio para avanzar en las negociaciones con Liberty Media, dueña de los derechos comerciales de la F1. El calendario 2027 y siguientes sigue siendo un rompecabezas complejo, con más de 24 fechas y la presión de varios países por sumar o recuperar su lugar.
Para el aficionado argentino, el regreso de la Fórmula 1 significaría volver a ver en acción los monoplazas híbridos más avanzados del mundo, con motores que combinan combustión interna y sistemas eléctricos de alta eficiencia. También sería una oportunidad para que los jóvenes talentos locales midan su nivel en categorías formativas que alimentan la cima del automovilismo.
Las obras en el Autódromo no se limitan solo a la pista. Incluyen mejoras en boxes, paddock, tribunas y accesos, buscando elevar la experiencia del público y cumplir con los estándares de sostenibilidad que la FIA promueve cada vez con mayor énfasis. La categoría avanza hacia un futuro más verde, y los circuitos deben acompañar esa transición.
En resumen, el aval presidencial de la FIA es una señal clara de que el proyecto es tomado en serio a nivel mundial. Quedan pasos técnicos y administrativos por delante, pero el rumbo parece marcado: Buenos Aires quiere y puede volver a ser parte del circo de la Fórmula 1.
Fuente: Buenos Aires Ciudad