Fórmula 1

Hungría 2024: cómo repararon la pista en una noche tras las quejas de los pilotos

Tras las roturas en el Hungaroring durante los ensayos del viernes, los comisarios y trabajadores de pista trabajaron a contrarreloj durante la madrugada para dejar el circuito en condiciones de seguridad. Un caso que vuelve a poner en discusión los estándares de reparación en la Fórmula 1.

Publicado el 25 de julio de 2026, 09:10 hs

El Hungaroring volvió a ser escenario de un problema que se repite con demasiada frecuencia en la Fórmula 1: la degradación rápida del asfalto en zonas de alta exigencia. Durante los libres del viernes, varios pilotos reportaron roturas en la superficie, especialmente en la curva 4 y en la salida de la curva 11, donde el bordillo y el asfalto se desprendieron generando preocupación por posibles pinchaduras y pérdida de adherencia.

Las quejas no tardaron en llegar. Tanto Max Verstappen como Lewis Hamilton y los pilotos de midfield expresaron su malestar por radio. “Esto no es seguro, están volando pedazos de asfalto”, fue el tono general. Ante la posibilidad de que la FIA declarara la jornada del sábado en riesgo, los organizadores del Gran Premio de Hungría tomaron la decisión más drástica y lógica: reparar la pista durante la noche.

Equipos de trabajadores, bajo la supervisión técnica de la FIA y los comisarios deportivos, se pusieron en marcha apenas terminó la actividad del viernes. Con luces artificiales, maquinaria especializada y mezcla de asfalto especialmente preparada, reconstruyeron las zonas dañadas. El trabajo se extendió hasta las primeras horas de la mañana, dejando el circuito listo para la clasificación del sábado.

Este tipo de reparaciones exprés no son nuevas en la máxima categoría. En años anteriores ya se habían visto intervenciones similares en Bakú, Mónaco y hasta en el mismo Hungaroring. Lo que llama la atención es que, a pesar de los avances tecnológicos en la formulación de asfaltos, los circuitos permanentes siguen sufriendo este tipo de degradaciones cuando las temperaturas superan los 30 grados y los autos generan cargas aerodinámicas cada vez más altas.

Desde el punto de vista reglamentario, la FIA exige que el circuito mantenga un estándar mínimo de seguridad. El artículo 2.5 del Código Deportivo Internacional obliga a los promotores a garantizar que la pista esté en condiciones aptas. Cuando no es así, la alternativa es postergar la actividad o, como ocurrió en Hungría, reparar de urgencia. Sin embargo, estas reparaciones nocturnas suelen generar un asfalto “parcheado” que puede comportarse de forma diferente al resto de la superficie, afectando la consistencia de las tandas.

Los pilotos, que ya habían expresado su preocupación por el estado general de varios circuitos del calendario, volvieron a pedir mayor planificación. “No puede ser que estemos probando el asfalto nuevo el viernes a las 14 horas”, comentó uno de los referentes. La asociación de pilotos (GPDA) ya había elevado una nota formal semanas atrás solicitando que los circuitos se repavimenten con criterios más exigentes y que se realicen pruebas de adherencia previas a la llegada de la categoría.

Desde el lado técnico, los ingenieros explican que el problema radica en la combinación de tres factores: el tipo de asfalto usado en Hungría (similar al de 2019), las temperaturas extremas de julio en Budapest y la generación de downforce de los autos de suelo efecto actual. Esta combinación provoca que el binder (capa ligante) se ablande y que los agregados del asfalto terminen desprendiéndose bajo las cargas laterales.

La reparación nocturna permitió que el fin de semana continuara sin mayores sobresaltos. Sin embargo, el episodio deja varias preguntas abiertas para la Fórmula 1 del futuro: ¿deben los circuitos invertir en asfaltos más resistentes aunque eso eleve el costo de mantenimiento? ¿Es sostenible seguir corriendo en pistas que requieren parches de urgencia? ¿Debería la FIA exigir una homologación más estricta de la superficie antes de otorgar grado 1?

Lo que quedó claro en Hungría es que, aunque la velocidad y la tecnología de los autos sigan evolucionando, la infraestructura de los circuitos a veces corre varios pasos atrás. Y cuando eso ocurre, la única solución disponible sigue siendo la misma de siempre: trabajar contra el reloj durante la noche para que el show continúe el sábado.

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