Qué le falta al autódromo de Fangio para recibir al Turismo Carretera
Christian Mazzacane detalló en Radio Gabal las obras prioritarias que necesita el circuito de Balcarce para volver a albergar al TC después de décadas. Seguridad, boxes y accesos son los puntos clave.
El autódromo Juan Manuel Fangio de Balcarce sigue siendo uno de los circuitos más emblemáticos del automovilismo argentino, pero hoy no reúne las condiciones técnicas y de seguridad que exige el Turismo Carretera para volver a correr allí. Así lo explicó Christian Mazzacane, referente de la Asociación de Volantes de Balcarce, en una entrevista con Radio Gabal 104.1 MHz.
El trazado balcarceño, que supo recibir grandes carreras del TC en las décadas del 70 y 80, requiere de una actualización profunda que pasa por tres ejes principales: seguridad perimetral, infraestructura de boxes y mejoras en accesos y egresos de pista. Sin estas obras, la ACTC no autorizará su regreso al calendario.
Seguridad, el punto más crítico
Según Mazzacane, lo primero que hay que resolver es la protección de los espectadores y los competidores. Los guardrails actuales no cumplen con las normas actuales de la categoría, que exige sistemas de contención homologados y zonas de escape ampliadas en varias curvas. Además, es necesario reforzar las barreras de contención en las zonas de alta velocidad, especialmente en la recta principal y el curvón que lleva al sector de boxes.
El dirigente balcarceño señaló que ya se está trabajando en un proyecto ejecutivo junto a ingenieros especializados para presentar ante la ACTC y las autoridades provinciales. “No se trata solo de pintar líneas o poner neumáticos; hay que hacer una readecuación seria que garantice que el auto que se va de pista no termine en la tribuna”, explicó.
Los boxes y el parque cerrado
Otro déficit importante es la zona de boxes. El Fangio cuenta con instalaciones antiguas que no permiten el trabajo simultáneo de los equipos modernos del TC. Se necesitan más boxes individuales, mayor superficie de paddock y un parque cerrado que cumpla con las medidas de seguridad exigidas por el reglamento técnico actual. Mazzacane adelantó que se evalúa ampliar la zona trasera del autódromo para generar ese espacio sin comprometer la longitud de la pista.
Accesos y egresos de pista
El tercer punto clave tiene que ver con la forma en que los autos entran y salen de la pista. Los accesos actuales son estrechos y no permiten una evacuación rápida en caso de incidente. Además, la torre de control y las instalaciones para comisarios deportivos requieren modernización para poder fiscalizar una competencia de la magnitud del Turismo Carretera.
Un sueño que necesita presupuesto y consenso
Mazzacane fue claro: el regreso del TC a Balcarce depende de un acuerdo entre la municipalidad, la provincia de Buenos Aires, la ACTC y los sponsors que puedan aportar recursos. “El Fangio es patrimonio del automovilismo nacional y merece volver a tener al Turismo Carretera, pero no podemos improvisar. Hay que hacer las cosas bien”, afirmó.
Desde la redacción de Carburando sabemos que el TC ya visitó Balcarce en varias oportunidades en su historia, y cada vez que lo hizo generó un impacto económico y deportivo enorme en la región. Por eso, las obras no son un capricho sino una necesidad para que el circuito vuelva a formar parte del calendario oficial.
El desafío ahora es transformar ese diagnóstico en un plan de obra concreto y financiado. Mientras tanto, los fanáticos del TC siguen soñando con ver nuevamente los torinos, chevys y fords rugiendo en el circuito que lleva el nombre del máximo ídolo del automovilismo mundial.