Fórmula 1

Cómo el DRS y la estrategia de neumáticos le permitieron a Colapinto sumar su segundo punto en Spa

El argentino finalizó décimo en el GP de Bélgica gracias a una gestión inteligente de los compuestos y al uso preciso del DRS en las zonas de overtake. Analizamos la ingeniería detrás de su resultado.

Publicado el 20 de julio de 2026, 02:45 hs

Franco Colapinto logró su segundo punto en la Fórmula 1 al terminar décimo en el Gran Premio de Bélgica, un resultado que se explica más por la ejecución técnica y la estrategia que por una simple posición en la grilla.

Spa-Francorchamps es un circuito que combina alta velocidad, cambios de elevación y zonas de frenaje fuerte. En ese contexto, el Williams FW46 demostró un comportamiento predecible en las curvas de media y alta velocidad, pero sufrió en las de baja velocidad donde la falta de carga aerodinámica se hace más evidente. Colapinto supo aprovechar las fortalezas del auto y minimizar sus debilidades.

La clave del resultado estuvo en la gestión de neumáticos. Largando con el compuesto medio, el argentino extendió su primera stint más allá de lo que muchos esperaban. Esto le permitió salir del pit stop en una posición ventajosa cuando la mayoría de los autos que lo precedían ya habían cambiado a los duros. La degradación controlada del Pirelli medio en pista húmeda-secante fue fundamental: el Williams no castigó tanto los flancos delanteros como sí lo hicieron Red Bull y Ferrari en ese mismo stint.

Una vez en pista con los duros, Colapinto se benefició del DRS en las dos zonas de detección de Spa. El Drag Reduction System, que abre el flap superior del alerón trasero y reduce la resistencia aerodinámica, le permitió mantener la velocidad de punta en la recta de Kemmel y en la subida hacia Blanchimont. Esa diferencia de casi 12 km/h en velocidad máxima respecto de los autos que tenía adelante fue suficiente para ejecutar dos sobrepasos limpios en la segunda mitad de la carrera.

El equipo también acertó en la elección de estrategia. Mientras que varios rivales optaron por un undercut agresivo, Williams esperó el momento en que la pista estaba más seca para hacer el cambio. Esa decisión evitó que Colapinto quedara atrapado en tráfico con neumáticos fríos y le permitió rodar en aire limpio durante gran parte de la carrera, reduciendo el sobrecalentamiento del piso y mejorando la eficiencia del flujo aerodinámico.

Desde el punto de vista del reglamento técnico 2024, el piso y la suspensión del Williams siguen siendo un punto fuerte en circuitos con bordes irregulares como Spa. El rake moderado que usa el equipo argentino genera un centro de presión estable, lo que se traduce en mayor confianza del piloto al frenar y en una mejor tracción al salir de las curvas. Colapinto aprovechó eso para mantener ritmos competitivos en las zonas mixtas.

El punto conseguido en Bélgica no solo suma en el campeonato de constructores, donde Williams pelea con Haas y RB por la sexta posición, sino que también valida el crecimiento del piloto argentino. En las últimas carreras se vio una mejora clara en la consistencia de sus tiempos por vuelta y en la comunicación con los ingenieros para ajustar el balance del auto entre clasificación y carrera.

En un año donde el reglamento aerodinámico sigue premiando la eficiencia en pista mojada y la gestión de los flujos de aire alrededor del piso, Colapinto está demostrando que puede extraer el máximo del paquete que tiene disponible. El décimo lugar en Spa es la consecuencia lógica de una carrera bien planificada y ejecutada, no un golpe de suerte.

Mirando hacia delante, el desafío será repetir esta consistencia en circuitos más exigentes para el chasis como Monza o las calles de Singapur. Pero por ahora, el balance positivo del fin de semana belga deja en claro que el proyecto Williams-Colapinto sigue avanzando en la dirección correcta.

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