Fórmula 1

El secreto del Lotus E20: el Fórmula 1 que Franco Colapinto pilota en Goodwood

El Lotus E20 de 2012, uno de los autos más icónicos de la era V8, vuelve a pista en el Festival of Speed con Franco Colapinto al volante. Conocé los detalles técnicos y la historia de este monoplaza que marcó el regreso de Lotus a la élite.

Publicado el 12 de julio de 2026, 09:45 hs

El Lotus E20 que Franco Colapinto está piloteando este fin de semana en el Festival of Speed de Goodwood no es un auto cualquiera. Es una pieza de historia viva del automovilismo: el monoplaza con el que Kimi Räikkönen y Romain Grosjean compitieron en la temporada 2012, un año clave en la transición de la Fórmula 1 hacia la era híbrida.

Construido por Lotus F1 Team (la evolución del antiguo Renault F1), el E20 se destacó por su aerodinámica limpia y por ser uno de los últimos autos de la era de los motores V8 atmosféricos. Equipado con un propulsor Renault RS27 de 2.4 litros y ocho cilindros en V que entregaba alrededor de 750 caballos de fuerza, el chasis combinaba un monocasco de fibra de carbono con una suspensión pull-rod en el tren delantero y push-rod en el trasero, una solución que optimizaba el flujo aerodinámico bajo el auto.

El secreto del rendimiento del E20 radicaba en su eficiencia aerodinámica. Lotus apostó por un concepto de difusor agresivo y un suelo muy trabajado que generaba una carga aerodinámica notable sin depender en exceso de alerones grandes. Esto lo convertía en un auto noble de manejar, aunque en aquella temporada el equipo sufrió por problemas de fiabilidad y por la superioridad de Red Bull y McLaren en el desarrollo de las suspensiones.

Franco Colapinto, actual piloto de Williams en la Fórmula 1, tuvo la oportunidad de subirse al E20 en las pruebas de Goodwood, un circuito callejero que pone a prueba tanto la destreza del piloto como la capacidad del auto para salir de las curvas lentas. El argentino, habituado a los modernos autos de efecto suelo, se encontró con un monoplaza más físico, con dirección pesada y sin los sistemas híbridos que hoy dominan la categoría.

"Es un sueño. Manejar un Lotus de la era dorada de los V8 es algo que todo piloto sueña", comentó Colapinto tras las primeras vueltas, aunque sus palabras se enmarcan en el contexto de una experiencia histórica más que en una comparación técnica directa. El E20 pesa alrededor de 640 kilos sin piloto y alcanza velocidades superiores a los 320 km/h en rectas largas, cifras que hoy parecen modestas pero que en 2012 lo ubicaban en el pelotón de punta.

Desde el punto de vista reglamentario, el Lotus E20 representó el final de una era. Ese año fue el último antes de la llegada de los V6 turbo-híbridos en 2014, un cambio radical que modificó por completo la filosofía de diseño de los autos. El equipo Lotus terminó cuarto en el campeonato de constructores, gracias en gran parte al talento de Räikkönen, quien logró una victoria memorable en Abu Dhabi.

Para los fanáticos del automovilismo argentino, ver a Colapinto al volante de este ícono es una conexión especial entre dos épocas. El E20 no solo evoca los tiempos en que Lotus volvía a ser competitivo tras años difíciles, sino que también sirve como recordatorio de cómo la Fórmula 1 evolucionó desde autos puramente mecánicos y potentes hacia las complejas máquinas híbridas actuales.

El Festival of Speed de Goodwood se convirtió así en un escenario perfecto para revivir este auto. Con su pintura negra y dorada característica de la era de los patrocinios de la aerolínea malaya, el E20 suena distinto, acelera distinto y se siente distinto. Es, en definitiva, un pedazo de historia que Franco Colapinto tuvo el privilegio de pilotar y que los aficionados pueden volver a disfrutar en vivo.

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