Checo Pérez y Spa-Francorchamps: historia del mexicano en el GP de Bélgica de F1
Repasamos el historial de Sergio Pérez en el Gran Premio de Bélgica, un circuito icónico donde el mexicano ha vivido tanto triunfos como desafíos técnicos y climáticos.
El Gran Premio de Bélgica, disputado en el circuito de Spa-Francorchamps, es uno de los clásicos del calendario de la Fórmula 1. Con sus 7 kilómetros de longitud, cambios de elevación y clima impredecible, representa un desafío técnico único. Sergio Pérez, el piloto mexicano de mayor trayectoria en la categoría, ha acumulado una historia variada en este escenario a lo largo de más de una década.
Pérez debutó en Spa en 2011 con Sauber. Aquel fin de semana lluvioso lo vio clasificar en una meritoria octava posición y terminar la carrera en la misma plaza, sumando sus primeros puntos en Bélgica. Ese resultado fue clave para consolidar su lugar en la parrilla de la F1 y demostró su capacidad bajo condiciones mixtas, algo que se repetiría en años posteriores.
En 2012, ya con un McLaren más competitivo, Checo vivió uno de sus fines de semana más complicados. Un incidente en la primera curva con Romain Grosjean generó un accidente masivo que obligó a suspender la largada. Pérez terminó la carrera en la undécima posición, sin puntos, pero el foco estuvo en la seguridad del deporte tras aquel choque múltiple.
El año 2013 marcó un punto alto. Con el Force India, Pérez logró su primer podio en Spa: terminó tercero detrás de Sebastian Vettel y Fernando Alonso. Esa actuación, bajo presión y en un circuito que exige precisión en frenaje y tracción, consolidó su reputación como piloto capaz de aprovechar las oportunidades cuando el auto lo permitía. Ese año demostró que podía pelear con los mejores en condiciones variables.
Posteriormente, su paso por McLaren en 2014 y 2015 no fue el esperado. En 2014 terminó fuera de los puntos tras problemas de estrategia y degradación de neumáticos. En 2015, con el MP4-30, apenas pudo clasificar 15° y la carrera fue otro capítulo de fiabilidad baja del equipo británico. Esos años contrastan fuertemente con sus performances previas y posteriores.
El regreso a Force India/Racing Point entre 2016 y 2020 trajo resultados más consistentes. En 2016 finalizó octavo, sumando puntos valiosos para el equipo en su lucha contra Williams. En 2017 repitió la octava posición. El año 2018 fue especial: largó desde la quinta fila y terminó cuarto, solo por detrás de los Mercedes y Ferrari. Ese resultado en Spa resaltó su manejo en pista mojada y su habilidad para mantener el ritmo en un circuito de alta velocidad.
Con Racing Point en 2019 y 2020, Checo sumó más experiencia. En 2020, en plena pandemia, logró un sólido quinto puesto que ayudó al equipo a consolidar el cuarto lugar en el campeonato de constructores. Su manejo del RP20 en las curvas rápidas de Eau Rouge y Pouhon fue destacado por los ingenieros.
Desde 2021, con Red Bull, las expectativas crecieron. Ese año terminó quinto en una carrera dominada por Verstappen. En 2022, el RB18 era claramente superior y Pérez finalizó segundo, logrando su mejor resultado histórico en Spa. Esa posición le permitió acercarse en el campeonato de pilotos y demostró que podía ser un sólido compañero de equipo en un auto ganador.
Sin embargo, 2023 trajo altibajos. Problemas de balance en el RB19 y una estrategia conservadora lo dejaron fuera del podio. El clima belga, con sus típicos chubascos, complicó aún más la toma de decisiones en boxes. El mexicano finalizó en una modesta sexta posición, lo que generó cuestionamientos internos sobre su consistencia en circuitos de alta exigencia aerodinámica.
Técnicamente, Spa siempre ha puesto a prueba las fortalezas de Pérez: su capacidad en curvas de alta velocidad y su instinto bajo lluvia. Pero también ha expuesto debilidades, especialmente en clasificación, donde suele perder terreno ante sus compañeros. El DRS en la larga recta de Kemmel y la gestión de neumáticos en las zonas de alta carga aerodinámica son aspectos clave que el mexicano ha ido afinando con el paso de los años.
El futuro de Pérez en Red Bull sigue siendo tema de debate en el paddock. Spa, con su historia y exigencia, se presenta como un termómetro ideal para evaluar si el mexicano puede volver a pelear por podios de manera regular. Más allá de los resultados puntuales, su trayectoria en Bélgica refleja la evolución de un piloto que llegó como promesa y se consolidó como uno de los referentes latinoamericanos en la máxima categoría.
El Gran Premio de Bélgica seguirá siendo, para Checo y para los aficionados, una cita especial donde la técnica, la estrategia y el clima definen mucho más que una simple posición en el campeonato.