Formula 1

Por qué el choque de Colapinto en Hungría expone los límites del RB en pista mojada

El argentino perdió el control del RB en la curva 4 durante la FP2 del GP de Hungría y terminó contra las barreras. El incidente revela desafíos aerodinámicos y de reglamento que enfrentan los equipos de mitad de tabla cuando la pista está húmeda.

Publicado el 24 de julio de 2026, 14:40 hs

El golpe de Franco Colapinto contra el muro en la curva 4 durante la segunda práctica libre del GP de Hungría no fue un error aislado de principiante. Fue la consecuencia previsible de un conjunto de factores que se repiten cada vez que un auto de mitad de tabla sale a pista mojada con poco margen de error.

Hungría es un circuito peculiar: estrecho, con pocas zonas de escape y curvas de radio constante que exigen precisión milimétrica. Cuando la pista está húmeda, el agarre mecánico cae y el piloto pasa a depender casi exclusivamente del agarre aerodinámico. Ahí es donde el RB de Colapinto mostró sus limitaciones.

El RB2024 fue diseñado bajo el reglamento actual de efecto suelo. Su piso genera la mayor parte de la carga aerodinámica, pero en condiciones de agua esa carga se vuelve inestable. Apenas se pierde algo de velocidad o se modifica el ángulo de ataque, el flujo de aire bajo el piso se separa y la carga desaparece de golpe. Eso es exactamente lo que se vio en las repeticiones: el auto se “soltó” de atrás en la salida de la curva 3 y no hubo forma de recuperarlo antes del impacto.

El DRS no ayuda en estas condiciones porque, al estar abierto, reduce aún más la carga trasera. Además, los neumáticos intermedios de Pirelli tienen un rango de temperatura muy estrecho. Si el asfalto no está lo suficientemente caliente, no generan el grip necesario y el piloto termina manejando sobre una superficie resbaladiza que se siente como hielo.

Desde el punto de vista del equipo, el incidente obliga a una noche larga en el box. El chasis recibió un golpe lateral importante y habrá que revisar la integridad estructural, el piso y la suspensión trasera. En un equipo cliente como Williams (que suministra el chasis al RB), cada golpe duele doble porque limita el desarrollo de piezas nuevas para las próximas carreras.

Para Colapinto el golpe duele en la confianza, pero no necesariamente en el aprendizaje. Los rookies de la Fórmula 1 necesitan estas experiencias para calibrar los límites del auto. El problema es que Hungría no perdona: una décima de retraso en la corrección y el muro está ahí. El argentino ya había mostrado velocidad en seco; ahora deberá demostrar que puede reconstruir esa confianza en mojado sin cometer el mismo error dos veces.

El incidente también sirve como recordatorio de por qué los equipos de la zona media invierten tanto en simuladores de lluvia. El reglamento de 2026 promete autos más livianos y con menos carga aerodinámica, lo que probablemente agrave estos problemas en pista húmeda. Entender hoy cómo manejar el RB en estas condiciones es una inversión técnica a largo plazo.

Más allá del golpe en sí, el dato técnico más relevante es que el RB perdió el control en una zona donde los autos de punta (McLaren y Ferrari) lograron mantener la trayectoria. Eso habla de una diferencia de eficiencia aerodinámica que no se ve tanto en seco pero que se vuelve evidente cuando el coeficiente de fricción del asfalto cae.

Colapinto volverá a pista en la FP3 con un auto reparado y, probablemente, con una configuración más conservadora de alerones. El objetivo ya no será pelear los primeros puestos de la clasificación, sino completar vueltas limpias que le permitan entender mejor el comportamiento del RB cuando la pista mejora pero todavía tiene humedad residual.

Este tipo de incidentes forman parte del proceso de adaptación de cualquier piloto nuevo en la Fórmula 1. Lo importante es que el equipo extraiga datos útiles del golpe: mapas de temperatura de neumáticos, puntos de pérdida de flujo en el piso y reacciones del piloto ante la pérdida repentina de grip. Esa información vale más que un buen tiempo de vuelta en una práctica libre.

← Volver al blog