Por qué Verstappen en McLaren sería un cambio técnico revolucionario para la Fórmula 1
Las negociaciones avanzadas entre Max Verstappen y McLaren abren un escenario inédito: el tricampeón podría dejar Red Bull por un equipo que domina con su concepto de suelo y aerodinámica. Analizamos las implicancias técnicas y de mercado.
Las conversaciones entre Max Verstappen y McLaren ya no son un rumor de paddock: según fuentes cercanas al entorno del neerlandés, las negociaciones están avanzadas y podrían definir su futuro más allá de 2026. Para un ingeniero mecánico que sigue de cerca cómo bajan las soluciones de pista a los autos de calle, este movimiento sería uno de los más interesantes de la era híbrida.
McLaren consolidó en los últimos dos años un concepto de auto radicalmente distinto al que hoy lleva Red Bull. Mientras los de Milton Keynes apuestan por un RB con piso relativamente plano y mucha carga en el difusor, los MCL de papaya desarrollaron un suelo más agresivo con canales Venturi muy marcados y una suspensión trasera que permite mantener el piso más estable a alta velocidad. Esa filosofía les permitió dominar gran parte de 2024 y pelear el título 2025 con Lando Norris.
Verstappen, que siempre priorizó un auto que gire bien en las curvas lentas y medias, tendría que adaptarse a un comportamiento distinto: más sensible al rebote aerodinámico y con un punto óptimo de altura de piso más bajo. Pero el neerlandés ya demostró en Red Bull su capacidad para extraer lo mejor de conceptos nuevos, y su ingeniero de pista, Gianpiero Lambiase, es uno de los más metódicos del paddock.
Desde el punto de vista del mercado argentino, un Verstappen en McLaren cambiaría completamente el ecosistema de sponsors y la forma en que las terminales locales se asocian a la Fórmula 1. Hoy Red Bull tiene fuerte presencia con bebidas energéticas y socios regionales; McLaren, en cambio, mantiene vínculos históricos con marcas de lujo y tecnología que podrían interesar a importadores premium que operan en nuestro país.
Técnicamente, el gran desafío estaría en 2026, cuando entre el nuevo reglamento de chasis y unidad de potencia. McLaren ya trabaja en conjunto con Mercedes en el desarrollo del power unit del futuro, mientras Red Bull-Honda se juega su propia evolución. Cambiar de equipo implicaría para Verstappen apostar por una arquitectura diferente de motor y por un chasis que, según los simuladores, ya muestra ventajas en eficiencia aerodinámica bajo las nuevas reglas de suelo activo y menor arrastre.
El DRS y la gestión de neumáticos también entrarían en juego. McLaren ha sido más eficiente que Red Bull en la activación del DRS y en la conservación de los Pirelli en tandas largas, algo que Verstappen domina pero que requiere estilos de manejo distintos. Pasar de un auto que “se siente como en rieles” a uno que exige más precisión en los ápices podría ser el mayor desafío técnico del tricampeón.
Desde el lado del mercado de pilotos, este movimiento obligaría a Red Bull a repensar su alineación y su academia. Si Verstappen se va, el ascenso de Lawson o la permanencia de Pérez quedarían en jaque, mientras McLaren debería decidir el futuro de Piastri, uno de los talentos más sólidos del momento.
Más allá del morbo del pase, lo interesante es ver cómo un piloto con el feedback de Verstappen puede acelerar el desarrollo de un concepto ya ganador. En la Fórmula 1 moderna, el límite ya no está solo en el túnel de viento o en el banco de potencia: está en la capacidad de un piloto top para señalar exactamente dónde el auto pierde décimas y cómo corregirlo.
Si las negociaciones terminan en un acuerdo, estaremos ante uno de esos cambios que no solo modifican el tablero de la temporada siguiente, sino que obligan a replantear filosofías de diseño completas. Y eso, para los que disfrutamos de la ingeniería detrás de cada alerón y cada canal de piso, es lo más apasionante que puede ofrecer este deporte.