Red Bull investiga el alerón de Verstappen: lecciones del pasado y la incógnita de Spa
Mientras el equipo austriaco analiza el fallo que dejó a Verstappen sin puntos en el GP de Hungría, vuelve a la memoria el incidente similar ocurrido en Spa-Francorchamps. ¿Qué cambió en el reglamento y cómo impacta en la fiabilidad aerodinámica actual?
Red Bull Racing está bajo la lupa después del incidente que sufrió Max Verstappen en el GP de Hungría. El alerón delantero del RB20 falló en plena carrera, obligando al neerlandés a ingresar a boxes de urgencia y perdiendo valiosos puntos en el campeonato. El equipo confirmó que ya inició una investigación interna para determinar las causas exactas del desprendimiento.
Este no es el primer dolor de cabeza que le genera un alerón a Red Bull. En la temporada 2021, durante el Gran Premio de Bélgica en Spa-Francorchamps, un problema similar con el ala delantera de Verstappen generó preocupación en el box. Aquella vez la carrera fue un caos por la lluvia y terminó siendo un evento abreviado, pero el fallo estructural dejó preguntas abiertas sobre la rigidez y los materiales utilizados en los componentes aerodinámicos.
La diferencia principal entre ambos episodios radica en los reglamentos técnicos. Desde 2022, la Fórmula 1 introdujo un paquete completo de cambios orientados a mejorar el seguimiento cercano y reducir el efecto suelo extremo. Los alerones delanteros y traseros deben cumplir con especificaciones más estrictas de flexibilidad y resistencia a la fatiga. Las pruebas de carga que impone la FIA son más rigurosas, especialmente después de los problemas de flexión que se vieron en Mercedes y Ferrari en años anteriores.
En el caso de Hungría, el equipo cree que el fallo pudo originarse en un impacto con un kerb o en una vibración excesiva acumulada durante las primeras vueltas. El RB20 es un monoplaza extremadamente sensible a la altura de marcha y cualquier deformación en el alerón delantero altera de inmediato el balance aerodinámico, lo que explica por qué Verstappen sintió inmediatamente la pérdida de carga.
Desde el punto de vista técnico, los alerones actuales están fabricados en fibra de carbono con núcleos de panal de abeja y uniones metálicas precisas. Sin embargo, la búsqueda constante de rendimiento lleva a los ingenieros a operar muy cerca del límite de resistencia. Un milímetro menos de espesor o un ángulo de ataque más agresivo pueden significar décimas por vuelta, pero también aumenta el riesgo de rotura por fatiga de material.
El antecedente de Spa resulta interesante porque en aquella ocasión el problema apareció en condiciones de agua y baja temperatura, factores que afectan la resina de la fibra de carbono. En Hungaroring, en cambio, el asfalto estuvo seco y con temperaturas elevadas. Esto sugiere que el fallo podría estar más relacionado con la carga aerodinámica generada en el trazado húngaro, uno de los que más downforce exige en todo el calendario.
Christian Horner y Adrian Newey ya adelantaron que no se trata de un problema sistémico del diseño, sino de un caso aislado. No obstante, la FIA suele aumentar el escrutinio sobre los componentes cuando se repiten fallos similares en un mismo equipo. El organismo técnico ya pidió datos detallados del incidente y se espera que en las próximas semanas se publiquen actualizaciones al reglamento de flexibilidad si se detectan zonas grises.
Para Verstappen, el incidente llega en un momento complicado del campeonato. Aunque Red Bull sigue dominando en rectas y curvas de alta velocidad, circuitos como Hungaroring exponen las debilidades del auto en tracción y balance. La investigación del alerón no solo busca evitar que vuelva a ocurrir, sino también entender si hay un compromiso excesivo entre performance y durabilidad.
El equipo austriaco tiene por delante el GP de Bélgica, precisamente en Spa, donde el histórico del 2021 todavía genera respeto. Aunque las condiciones meteorológicas sean diferentes, los pilotos y engineers saben que el circuito belga castiga duramente los componentes aerodinámicos con sus largas rectas y cambios de elevación. Será clave observar si Red Bull modifica el diseño del alerón o refuerza las zonas críticas antes de llegar a las Ardenas.
Más allá del resultado puntual, este tipo de fallos recuerdan que en la Fórmula 1 actual, donde los presupuestos están capped y los desarrollos son limitados, la fiabilidad aerodinámica se volvió tan importante como la pura performance. Un alerón que falla no solo cuesta puntos: puede comprometer todo el fin de semana de un equipo que aspira al título.