Fórmula 1

Cómo Antonelli corrigió su setup en Spa y pasó de dudar en Q1 a pelear la pole

El joven italiano de Mercedes reveló que en la Q1 del GP de Bélgica creyó que no tenía ritmo para la pole, pero un ajuste clave en el balance del auto le permitió mejorar drásticamente y quedar en la lucha por la primera fila.

Publicado el 18 de julio de 2026, 16:50 hs

Kimi Antonelli llegó al fin de semana de Spa con la expectativa alta pero también con la presión lógica de un debutante en un trazado tan exigente como el de las Ardenas. Sin embargo, durante la Q1 del Gran Premio de Bélgica el piloto de Mercedes sintió que el auto no respondía como esperaba y pensó seriamente que no podría pelear por la pole position.

El italiano de 18 años explicó después de la clasificación que el balance inicial del W16 no le permitía atacar las curvas rápidas con confianza. "En la Q1 sentía que el auto estaba muy nervioso en la parte trasera, especialmente en las zonas de alta velocidad. Pensé que íbamos a estar luchando más atrás", reconoció Antonelli en la zona mixta.

El cambio llegó entre la Q1 y la Q2. El equipo Mercedes, con la información recogida en las primeras vueltas, modificó la distribución de carga aerodinámica y realizó un ajuste fino en la altura de la suspensión trasera. Ese pequeño cambio en el setup mejoró notablemente el comportamiento del auto, permitiéndole a Antonelli ganar confianza y mejorar sus tiempos de manera significativa.

"El equipo hizo un gran trabajo entendiendo lo que necesitaba. Cambiamos un poco el balance y de repente el auto se sintió mucho más plantado. Pude empujar más fuerte en las curvas rápidas y eso marcó la diferencia", detalló el rookie.

Desde el punto de vista técnico, el trazado de Spa-Francorchamps es uno de los más exigentes del calendario. Combina sectores de alta velocidad como Eau Rouge-Raidillon con zonas técnicas de media y baja velocidad. El balance aerodinámico y el manejo de los neumáticos son claves. Antonelli logró encontrar el punto justo entre downforce y drag, algo que no había sentido en las primeras vueltas de la Q1.

Este episodio muestra una vez más la importancia de la adaptación rápida en la Fórmula 1 actual. Con el reglamento actual, que limita los cambios de setup entre tandas, los ingenieros deben tomar decisiones precisas basadas en los datos de las primeras vueltas. Mercedes acertó y Antonelli lo aprovechó.

Para un piloto tan joven, reconocer la dificultad inicial y confiar en el equipo para corregir el rumbo es una muestra de madurez. Antonelli no solo mejoró su tiempo, sino que demostró capacidad para leer el auto y comunicar claramente lo que necesitaba.

En un circuito como Spa, donde el clima variable suele ser un factor extra, tener un auto equilibrado es fundamental. El ajuste realizado permitió al Mercedes tener mejor tracción en salida de curva y más estabilidad en frenada, dos aspectos que se traducen directamente en tiempo por vuelta.

La experiencia de Antonelli en Bélgica refuerza una idea central de la Fórmula 1 moderna: la pole position no siempre depende de tener el auto más rápido desde el principio, sino de poder evolucionarlo correctamente durante la clasificación. Un buen equipo y un piloto que sepa dar feedback preciso siguen siendo la combinación ganadora.

Este tipo de historias también sirven para recordar que detrás de cada gran vuelta hay un trabajo de ingeniería y de adaptación que pocas veces se ve desde afuera. Antonelli y Mercedes lo hicieron bien en Spa, y el resultado fue quedar en condiciones de pelear por las primeras posiciones de la grilla.

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