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El Autódromo de Buenos Aires negocia con la F1 y pone en jaque el sueño argentino

El Oscar y Juan Gálvez vuelve a sentarse a la mesa con Liberty Media para evaluar un posible regreso de la Fórmula 1. El movimiento amenaza directamente las chances de que un Gran Premio se dispute en otro trazado nacional en el mediano plazo.

Publicado el 10 de agosto de 2026, 09:30 hs

El histórico Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires volvió a abrir negociaciones formales con la Fórmula 1. Según trascendidos del sector, la Ciudad de Buenos Aires y representantes del circuito ya mantuvieron contactos con Liberty Media para evaluar la viabilidad técnica y económica de un regreso del Gran Premio de Argentina.

Este movimiento no es menor. El Gálvez es el único trazado del país que cuenta con la infraestructura y la experiencia necesaria para recibir a la máxima categoría. Entre 1995 y 1998 albergó cuatro carreras de F1, y desde entonces ha sido el único que ha mantenido conversaciones serias cada vez que surge la posibilidad de un GP en suelo argentino.

Desde el punto de vista técnico, el circuito porteño requeriría una profunda remodelación para cumplir con los estándares actuales de la FIA y las exigencias de Liberty Media. Las barreras de contención, las zonas de escape, el pit building y la señalética de seguridad deberían actualizarse a los niveles que hoy demandan autos con efecto suelo y velocidades superiores a los 340 km/h en recta. Además, el entorno urbano del barrio de Villa Riachuelo impone limitaciones de ruido y logística que no existían en los 90.

El contexto de mercado argentino también juega un rol clave. La economía local sigue siendo volátil, y cualquier evento de esta magnitud requiere un sponsor fuerte, respaldo estatal y un plan de ingresos que justifique la inversión. En los últimos años, varios proyectos que buscaban traer la F1 a otros circuitos del interior —como el de Termas de Río Hondo o incluso propuestas en San Luis y Mendoza— se vieron frustrados precisamente por estas razones.

La noticia genera preocupación en sectores del automovilismo nacional que venían trabajando en alternativas. Un eventual acuerdo con el Gálvez podría postergar por varios años cualquier posibilidad de que la categoría visite otras provincias. Termas de Río Hondo, que ya recibe al MotoGP con éxito, había surgido como la opción más viable para un Gran Premio de F1 por su infraestructura reciente y su capacidad hotelera. Sin embargo, las negociaciones con Buenos Aires complican ese panorama.

Desde el aspecto técnico, la Fórmula 1 actual es muy diferente a la que corrió en el Gálvez en los 90. Los autos de hoy priorizan el efecto suelo y una aerodinámica que genera carga a baja altura. Eso exige pistas con superficies muy planas y bordillos que permitan un paso rápido y seguro. El trazado porteño, con su mezcla de curvas rápidas, lentas y el famoso “óvalo” de alta velocidad, tendría que ser recalibrado para que los tiempos de vuelta sean competitivos y seguros.

Otro punto sensible es el calendario. La F1 tiene actualmente 24 carreras por temporada y busca estabilizarse en ese número. Agregar o recuperar un GP en Sudamérica implica desplazar a otro evento o convencer a los promotores de que el retorno argentino generará ingresos suficientes para justificar el viaje de todo el circo. Brasil (Interlagos) y México ya ocupan plazas fijas en la región; sumar un tercero requiere un paquete económico muy atractivo.

Para el aficionado argentino, la posibilidad de volver a ver un Gran Premio de F1 en casa siempre genera ilusión. Pero conviene mirar los detalles técnicos y económicos antes de ilusionarse. Un circuito debe ofrecer seguridad de primer nivel, capacidad de generar ingresos por ticketing, hospitality y sponsors, y una propuesta televisiva que justifique la presencia en el calendario. El Gálvez tiene historia y pasión, pero todavía le falta mucho trabajo de ingeniería y presupuestario para estar a la altura de lo que hoy pide la categoría.

Mientras las conversaciones avanzan en Buenos Aires, el resto del país observa con atención. El sueño de tener nuevamente la Fórmula 1 en Argentina sigue vivo, pero parece que por ahora pasa nuevamente por el viejo y querido Autódromo de la Ciudad. Queda por ver si esta vez las negociaciones llegan a buen puerto o si, como en ocasiones anteriores, se diluyen por las dificultades económicas y logísticas.

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