El TC cumple 89 años: ¿Cuál es la marca más ganadora en su historia?
El Turismo Carretera, la categoría más antigua del automovilismo argentino, celebra casi nueve décadas de competencia. Repasamos los números históricos y la marca que domina el historial de victorias.
El Turismo Carretera cumple 89 años en 2026. Nacido en 1937 como una competencia de autos de calle modificados, el TC se convirtió rápidamente en el principal espectáculo del automovilismo nacional y sigue siendo, para muchos, el padre de todas las categorías argentinas.
Desde aquella primera edición que ganó Domingo Marimón con un Chevrolet, el TC evolucionó en reglamentos, chasis y tecnologías, pero mantuvo intacta su esencia: autos con motor delantero, robustos y con una identidad marcada por las marcas. Y en ese historial de casi nueve décadas, una marca se impone con claridad como la más ganadora.
Ford es, sin discusión, la marca más ganadora en la historia del Turismo Carretera. Con más de 500 triunfos acumulados en 89 años, el óvalo supera ampliamente a sus rivales históricos. Este dominio no es casualidad: el Ford V8, primero con los legendarios “tanques” de los años 40 y 50, y luego con los Falcon que dominaron la década del 60 y 70, se convirtió en sinónimo de velocidad y confiabilidad en los caminos y autódromos del país.
El segundo lugar lo ocupa Chevrolet, la eterna rival. La marca del moño acumula alrededor de 350 victorias históricas. Sus épocas doradas llegaron de la mano de los prototipos de los 50, los Chevy de los 70 y, más cerca en el tiempo, con los Falcon transformados en “chevy” por preparadores independientes. La rivalidad Ford-Chevrolet es, sin exagerar, el motor emocional que mantiene viva la hinchada del TC.
En tercer lugar aparece Dodge, con un palmarés que ronda las 180 victorias. La marca estadounidense tuvo su momento de gloria en los años 60 y 70 con los Polara y GTX preparados por los mejores equipos del momento. Pilotos como “Pancho” Rodríguez, Jorge Cupeiro y los hermanos Emilio y Eduardo López lograron que el “músculo” de Dodge sea recordado con respeto en cada charla de café fierrero.
Más atrás en el historial se ubican Torino y IKA-Renault. El Torino, ícono nacional desarrollado en conjunto con las fábricas argentinas, suma alrededor de 80 triunfos oficiales en el TC. Su mayor logro no fue solo la cantidad, sino la calidad: el triunfo en las 84 Horas de Nürburgring en 1969 sigue siendo el mayor hito internacional del automovilismo argentino y uno de los momentos más emotivos de la historia del TC.
Mercedes-Benz también tiene su capítulo. En los primeros años del TC, antes de que se impusiera el reglamento de autos nacionales, los Mercedes fueron protagonistas y lograron varias victorias en las ediciones iniciales. Hoy representan la prehistoria de la categoría, cuando todavía se corría mucho en caminos de tierra y los autos eran casi de serie.
Con el paso de las décadas, el TC fue incorporando otras marcas como Valiant, Peugeot, Citroën e incluso Volkswagen en sus primeras etapas, pero ninguna logró acercarse al dominio de Ford. El reglamento técnico actual, que obliga a usar un chasis tubular con motor V8 delantero y carrocería que evoca los modelos clásicos (Falcon, Chevy, Valiant), mantiene viva esa tradición de marcas que ya tiene casi un siglo.
El 5 de agosto de 1937 se disputó la primera carrera oficial de lo que luego se llamaría Turismo Carretera. Aquel evento marcó el inicio de una pasión que se transmite de generación en generación. Hoy, con 89 años cumplidos, el TC sigue siendo el campeonato de automovilismo más popular de Sudamérica y un verdadero patrimonio cultural argentino.
Más allá de los números fríos, lo interesante es entender por qué Ford domina el historial. No solo por la cantidad de victorias, sino porque sus modelos se adaptaron mejor a los sucesivos reglamentos: desde los cupés de los 40 hasta los actuales Falcon con inyección electrónica y chasis multitubular. Cada vez que un piloto gana con un Ford, no solo suma para sí mismo y su equipo, sino que alimenta una estadística que ya lleva casi nueve décadas construyéndose.
La pregunta por la marca más ganadora del TC no es solo un dato de archivo. Es una forma de entender cómo nació, creció y se mantuvo vigente la categoría más importante del país. Y en esa historia, el óvalo azul sigue siendo el rey indiscutido.