Franco Vivian y sus sensaciones tras dominar el Shakedown de Toay en el TC2000
El piloto del equipo Fineschi Racing fue el más rápido en la sesión de pruebas previa a la competencia en La Pampa. Contó qué sintió al volver a un auto de TC2000 y cómo ve el fin de semana.
El TC2000 volvió a la acción este fin de semana en el autódromo de Toay, La Pampa, con un Shakedown que dejó varias conclusiones interesantes. Entre ellas, la más destacada fue la performance de Franco Vivian, quien marcó el mejor tiempo y se posicionó como uno de los candidatos a pelear por la victoria.
Vivian, que regresó al TC2000 tras varias temporadas en otras categorías, se mostró satisfecho con el comportamiento de su Chevrolet Cruze del Fineschi Racing. Según sus propias palabras, el auto respondió de manera excelente desde las primeras vueltas, permitiéndole encontrar rápidamente un buen ritmo. Este dominio en la sesión de pruebas libres no solo le da confianza de cara a las clasificaciones, sino que también confirma que el equipo hizo los deberes en cuanto a la puesta a punto.
Desde el punto de vista técnico, el Shakedown sirve precisamente para eso: ajustar detalles de suspensión, frenos y motor en un trazado que exige precisión. Toay, con sus curvas rápidas y su recta principal, pone a prueba tanto la aerodinámica como la potencia de los motores de 2.0 litros que equipan los autos del TC2000. Vivian logró adaptarse rápido a estas demandas, algo que no siempre es sencillo cuando se cambia de categoría o se vuelve después de un tiempo.
"Sentí que el auto tenía muy buen grip y que podía empujar fuerte en las zonas de aceleración", comentó el piloto. Esa sensación de confianza es clave en un campeonato donde cada décima cuenta y donde los reglamentos técnicos buscan mantener la paridad entre las distintas marcas. En el caso del Cruze, el equilibrio entre chasis y motor parece haber encontrado un punto dulce que Vivian supo aprovechar.
El regreso de Vivian al TC2000 genera expectativa porque se trata de un piloto con experiencia en monoplazas y también en turismos. Su background le permite entender rápidamente las diferencias entre un auto de tracción delantera como este y otros vehículos en los que compitió. Además, el equipo Fineschi Racing tiene tradición en la categoría y sabe cómo desarrollar un paquete competitivo.
Más allá del tiempo logrado, lo importante para el equipo es la información recolectada. El Shakedown permitió probar distintos compuestos de neumáticos, configuraciones de alerones y mapas de motor. Todo eso se traducirá en ajustes finos para la clasificación del sábado, donde se definirá la grilla de largada para las dos carreras del programa.
En el contexto histórico de la categoría, el TC2000 siempre se caracterizó por ser un semillero de talentos y por tener reglamentos que priorizan el desarrollo técnico local. De ahí que ver a un piloto como Vivian dominando las primeras pruebas no sea casualidad, sino el resultado de un trabajo meticuloso entre piloto e ingenieros.
El fin de semana en Toay promete ser intenso. Con varios autos rápidos en pista y un trazado que suele entregar carreras entretenidas, Vivian parte con una leve ventaja psicológica. Sin embargo, sabe que en el TC2000 nada está definido hasta que se apaga el semáforo, y que la puesta a punto para la carrera puede diferir bastante de lo visto en el Shakedown.
Para los fanáticos, este tipo de sesiones previas son una ventana al mundo de los reglamentos y los secretos de cada auto. Ver cómo un piloto logra sacar décimas de donde otros no las encuentran explica mucho mejor que cualquier tabla de tiempos por qué ciertas marcas o equipos rinden mejor en determinados circuitos.
Vivian y su equipo ahora se enfocan en mantener ese nivel para las tandas oficiales. Si logra trasladar las sensaciones del Shakedown al resto del fin de semana, estará sin dudas en la pelea por los primeros puestos. El TC2000, fiel a su estilo, vuelve a mostrar que la técnica y la adaptación rápida siguen siendo las claves del éxito.